Celebramos 25 años de Olarain: el reencuentro de una comunidad que se siente familia.

Olarain Care, Olarain, Donostia2026-05-29

Hay celebraciones que se miden por el número de invitados y otras por la intensidad de los abrazos. La que vivimos el pasado sábado 25 de abril en Olarain fue, sin duda, de las segundas. Alrededor de 350 personas nos reunimos en el comedor y bajo la carpa de nuestra terraza para soplar las velas de nuestro 25 aniversario, en una fiesta llena de autenticidad y cariño.

Desde que abrimos nuestras puertas en el barrio donostiarra del Antiguo en 2001, Olarain ha sido el hogar de más de 2.300 universitarios/as y deportistas. Pero las cifras no cuentan la historia real, aquella que se escuchaba durante la celebración en las risas de exresidentes que hacía años que no se veían y en las anécdotas compartidas con el personal que los vio crecer.

Un reencuentro lleno de “magia”

El ambiente propició una mezcla perfecta de celebración y nostalgia. Mientras disfrutábamos de la excelente cena de Sharma Catering y la música, proyectamos vídeos que nos hicieron viajar en el tiempo: desde las primeras obras del edificio hasta la vida diaria que hoy late en los pasillos de esta residencia universitaria.

Para Idurre Altuna, nuestra Directora, la jornada fue un torbellino emocional. “Para mí fue un encuentro de mucho cariño, de amistad y de volver a vivir anécdotas con residentes que hacía años que no veía”, explica Idurre. “Sentí que la gente estaba predispuesta a disfrutar y compartir; para mí fue algo mágico”.

El hilo invisible que une generaciones

Olarain ha evolucionado de ser un proyecto valiente y vanguardista a consolidarse como un alojamiento para estudiantes y deportistas referente en Donostia. Pero en ese camino, lo más valioso ha sido el poso humano. Javier Marín, Director de Residentes, lo define con precisión: “OLARAIN no es solo un alojamiento, es un lugar donde las historias se cruzan y se construye algo que va mucho más allá de los muros. Celebrar 25 años es celebrar a quienes han hecho posible este camino”.

Javier destaca ese sentimiento de pertenencia que se hereda: “Comprender que formas parte de algo que empezó antes que tú y que seguirá después es uno de los mayores regalos de este centro. Ese hilo invisible que une generaciones es nuestro mayor tesoro”. Ese hilo une hoy a residentes de lugares tan distantes como EE.UU., Japón, Ghana o Alemania, recordándonos que nuestra diversidad es una de nuestras mayores fortalezas.

Homenajes con nombre propio

La noche también sirvió para mirar a los ojos a quienes han dejado una huella imborrable. Entregamos una obra conmemorativa del ilustrador Mikel Casal a personas que son parte de nuestro ADN:

  • A las empresas accionistas de Olarain.
  • A Luis Javier Martínez Múgica, nuestro primer trabajador, que nos ha dedicado 24 años de su vida.
  • A Jorge Vitorica, el residente más veterano (11 años en esta casa), quien además conoció a Elena en Olarain.
  • A instituciones como la Fundación de la Real Sociedad, con quien caminamos de la mano desde 2001.
  • A la Familia Campos Bueno por su fidelidad.
  • A Mikel Casal y Ramón e Iker de la empresa “Guinaba”
  • A la ONG Yuwa, representada por Franz y Rose Gastler, cuyo proyecto de empoderamiento de niñas en la India nos sigue conmoviendo.

Y, por supuesto, hubo un brindis que no podía faltar. Un brindis por Paco Marín, alma mater de Olarain fallecido recientemente. Como bien dice su hijo Javier: “Eché de menos a mi aita, que se sentiría orgulloso de ver a todas estas personas. Su espíritu y su forma de entender la vida seguirán presentes en cada rincón de Olarain”.

Observar para seguir creciendo

Para quienes formamos el equipo de Olarain, el aniversario ha sido un momento de introspección. Igor Urbizu, Psicólogo y Tutor de Olarain, lo vivió desde la observación que da el haber pasado por todos los puestos, desde la recepción hasta la tutoría: “Disfruté mucho de los reencuentros y, sobre todo, de poder conocer las trayectorias laborales y personales de cada ex residente. Fue muy especial ver el conjunto de los y las invitadas; aparte de residentes, había personas e instituciones que dan sentido a la trayectoria de Olarain: Yuwa, Biziraun, universidades del entorno, proveedores/as, Real Sociedad Fundazioa y mis compañeras.”

Mirando al futuro

Cumplir 25 años nos impulsa a continuar innovando con la misma ilusión que al principio. Seguimos apostando por un modelo de acogida y acompañamiento personalizados, desde la autenticidad y la cercanía, y por un compromiso firme con la sostenibilidad y la excelencia.

Gracias a las entidades fundadoras, Ekintza Fundazioa y PBP Olarain, a las universidades, EHU, Tecnun, Deusto, Musikene, Mondragon Unibertsitatea y a cada residente que ha hecho de este lugar su casa.

Olarain cumple 25 años, pero lo mejor es que esto es solo el principio.